Requiere de un período de entrenamiento más corto y debe ser una raza activa y bullosa, a la cual no le cueste avisar a su dueño de cualquier sonido para los que ha sido entrenado, indicando la fuente del mismo. Así pues, el perro es capaz de guiar a su amo hasta la puerta cuando escucha el timbre, llevarlo el teléfono cuando está sonando, o incluso alertar de un ruido fuerte imprevisto que pueda estar poniendo en riesgo la vida del usuario.